jueves, 10 de julio de 2014

Acerca de los maestros, la enseñanza y la Alquimia

Muchas personas me han llegado a preguntar si estaría dispuesto a enseñarles Alquimia (ante lo que contesto que tristemente no puedo hacer tal cosa, ya que no tengo tanto conocimiento como para ello) o si conozco de alguien que lo esté, sea un particular o algún tipo de institución privada dedicada a esto. Aunque sí que se de algunos que se autoproclaman alquimistas, tampoco puedo recomendar ninguno.

Para empezar, considero que es incompatible el dinero y la enseñanza de la Alquimia, así como de cualquier Arte esotérico. No tiene sentido pagarle a alguien para que te enseñe a hacer algo que supuestamente te puede volver rico. Si el maestro en cuestión está cobrando por cursos o conferencias, realmente de maestro no tiene mucho. De serlo, directamente lo haría gratis, por amor al Arte, porque siente la necesidad de compartir sus conocimientos y no para ganar dinero.

Hoy día abundan escuelas, conferencias y charlas sobre cualquier variedad del espectro esotérico. Lo esotérico, por definición, está alejado de esos formatos de enseñanza. Lo esotérico se obtiene por tradición, es decir, que alguien te transmita el conocimiento, o bien por revelación, lo que significa que a uno se le encienda la bombilla y le ilumine con ideas. Existen matices en estos dos conceptos, que conviene puntualizar:

  • Con respecto a las tradiciones, cuando una persona te transmite un conocimiento esotérico previamente te ha tenido que preparar para ello. De nada sirve enseñar a multiplicar si el alumno no sabe sumar. Esto conlleva un esfuerzo impagable, aparte del hecho de que suponemos que si nos están enseñando algo que da poder o sabiduría el maestro no debe tener necesidad de bienes materiales, pues la propia Ciencia que enseña lo da. Por otra parte, podríamos empapelar la ciudad con la forma de hacer la Piedra Filosofal y seguramente nadie tendría éxito. De esto hablaremos más adelante en otro artículo.

  • Cuando hablamos de revelación, a muchos se les infunde una suerte de divinidad o espíritu que nos da el conocimiento, y a otros que el trabajo constante y la meditación (ora et labora) hacen despertar esta chispa del conocimiento. Yo prefiero no entrar en esta cuestión, pero considero que, sea como sea, una persona ajena al Arte difícilmente va a tener estas revelaciones. La Alquimia te seduce, y entonces te enseña, a su manera.

Como podemos ver, a mi juicio, estas formas de obtención de conocimientos distan mucho de lo que te puedan enseñar en un aula, en el salón de actos de un hotel o en un cursillo de fin de semana, y mucho menos pagando. De hecho, hasta no hace muchos años, los aprendices no solo no pagaban por su enseñanza, sino que el maestro los mantenía. Hoy, difícilmente vamos a encontrar a uno de estos supuestos maestros dispuestos a ello.

Por todo lo que he comentado, recomendaría guardar el dinero destinado a las expensas del Arte para el laboratorio exclusivamente, a algún que otro libro o a algún viaje revelador, siempre y cuando nuestro interés en el mismo sea serio y sincero. Sin embargo, si lo que realmente te interesa es la Alquimia a nivel divulgativo o curioso, tampoco perderás mucho asistiendo a charlas o exposiciones, algunas de ellas pueden ser interesantes, pero ten en cuenta de que no te van a revelar nada que no puedas descubrir por tí mismo.

1 comentario:

  1. Por favor lean:

    * LA PIEDRA FILOSOFAL O EL SECRETO DE LOS ALQUIMISTAS.

    http://www.testimonios-de-un-discipulo.com/Alquimia/La-Piedra-Filosofal.html


    * LA BASE FUNDAMENTAL DE LA ALQUIMIA SEXUAL.


    http://www.testimonios-de-un-discipulo.com/La-Base-Fundamental-de-la-Alquimia-Sexual.html

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