miércoles, 27 de junio de 2012

Sobre el Imán de los Sabios

Son muchos los que hoy día se lanzan a la búsqueda de aquella materia tan citada por los alquimistas que deberá servir de Imán.

El Imán Filosófico es un material que ha de atraer algo, en este caso el Espíritu Universal (Spiritus Mundi); algunos creen que este Imán es una cosa, un mineral o una sal que ha sido velada bajo oscuras palabras a lo larg de los siglos, y que una vez descubierta nos permitirá aplicar las diferentes recetas para culminar la Gran Obra. Nada más lejos de la verdad.

El Imán no es una materia definida. Todas las cosas que existen en este mundo pueden ser un Imán Filosófico. Un Imán es un estado de la materia, que debe cumplir varias cualidades para poder, según el caso, atraer el Espíritu, fijarlo o destilarlo/soltarlo. Es decir, que en realidad hay muchos Imanes Filosóficos, que cada uno cumple su función, que puede ser un solo material, o dos, o mil; eso no es lo relevante, lo importante aquí, y es la diferencia entre la química y la alquimia, es el estado de este o de estos materiales, sus cualidades, más que su composición química, o su procedencia, ya que los Imanes pueden ser naturales, o ser creados por el Arte.

Por ello todos los Sabios dicen que la materia es solo una (o dos de su misma Naturaleza): porque en alquimia consideramos a las cosas por sus cualidades, no por sus átomos constituyentes.

La pregunta del lector será inevitable: ¿cómo encontrar, entonces, un Imán? Si queremos atraer chatarra, usaremos un imán vulgar de magnetita. De la misma forma, al usar un Imán Filosófico, tenemos que saber primer qué queremos atraer. Por eso los antiguos decían que primero hay que encontrar al acero, y que luego el Imán nos será obvio.

Teniendo en cuenta que en este paradigma lo similar atrae lo similar, convendría preguntarnos qué es el Espíritu Universal, cual es su función, el como trabaja y sus cualidades, antes de ponernos a trastear por pedregales y canteras.

5 comentarios:

  1. Hola Asta. He estado un poco ido. He vuelto, je,je.
    Creo que te equivocas. Nuestro imán está definido: es el fijo que retiene al volátil, porque atrayéndolo, lo absorbe y asimila por su parentesco, y lo más importante, lo fija. Las explicaciones de los maestros no dejan lugar a la duda. Saludos

    ResponderEliminar
  2. Hola Desulfuro, cuánto tiempo.

    Realmente lo que respondes no entra en conflicto con lo que escribí ahí. Yo mantengo que el Imán es una cualidad de la materia, y por ello pueden ser varias cosas.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Frater Asta: yo lo veo así: si nuestra piedra se compone de azufre y mercurio, uno debe de ser el imán y otro el acero, la rémora y la salamandra, el ave voladora y la implume, el gallo y la zorra, Atalanta e Hipómenes, los perros rabiosos, en definitiva, lo sutíl y lo denso.Lo sutil siempre es volátil y lo denso es fijo. Ambos parten de una raíz común, pero en la preparación se separan y luego se vuelven a unir por una atracción igual a la del acero y el imán. Pero como dice el filósofo, tanto para preparar uno y otro también ha de haber separación de sus partes sucias y la reunión de las limpias, por lo que tanto el imán como el acero son sustancias diferentes en cada momento de la preparación, teniendo siempre una raíz común. El mercurio y el azufre necesitan esa preparación y limpieza, cada uno por separado, disolviéndolos y coagulándolos hasta ser pura materia perfecta para ser unida en una última unión donde los fijos se hacen volátiles y éstos se fijan. Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Y si el Spiritus Mundi no necesitara de ningún imán para ser materializado? Si pudiera ser manifestado dentro de un balón completamente cerrado y vacío? Lo creería posible...?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es posible me comparta mas información con respecto al método del cual habla sobre la manifestación del Spiritus Mundi sin ningún imán, o algún texto que trate sobre ello?

      Eliminar