domingo, 12 de febrero de 2012

Alquimia como cuántica macroscópica


Ya he expresado en diversas ocasiones que la alquimia nombra a las materias por sus características, más que por los elementos químicos que forman dicha materia. Esto nos lleva a un paradigma completamente distinto al de la química, confirmando una vez más que la química y la alquimia son ciencias muy separadas y no relacionadas directamente como se acostumbra a pensar. Para ello, expondré algún ejemplo.

El título de este artículo lo decidí por el hecho de que los filósofos consideran la materia como cuantos. Un cuanto es una partícula que no se puede separar; no porque esto sea imposible, sino que cuando se divide deja de ser lo que era, para convertirse en algo completamente distinto. Por ello, en alquimia las cosas son, y dejan de serlo radicalmente cuando ya no son, sin que una materia derive en otra propiamente dicho, sino que se transmuta, dado el caso. Esta sutil diferencia entre procesión de la materia y derivación contiene una idea filosófica importante, y es la de cambio frente a la de transformación esencial.

Los alquimistas, cuando ven una sal, por ejemplo el nitro, ven a una sal similar a otra, como la sal marina, la cal, el alumbre o la sal de tártaro, ya que comparten ciertas cualidades, como la fijeza. Dependiendo de como se comporten, por ejemplo, cuando se las somete a cierta temperatura o se las mezcla con agua, pueden decir que tienen propiedades aéreas o acuáticas. Un químico, al examinar el nitro, verá que se trata de KNO3 (nitrato potásico) o de la cal viva dirá que es CaO (óxido de calcio).

No erra el químico, desde luego, pero su paradigma es distinto, pues al contrario que el alquimista, presta más atención a las pequeñas partes que forman la materia frente a las cualidades de esta.

Volviendo a la alquimia cuántica, podemos decir que la combinación de dos cosas dan lugar a una tercera, que sigue siendo una, aunque provenga de dos. Para explicarlo, considerad dos Mercurios distintos, como puede ser el Espíritu del Vinagre (ácido acético) y el Espíritu del Vino (alcohol etílico). Cuando se les une con un suave calor, se produce una reacción química, dando como resultado acetato de etilo y agua. Al observar las fórmulas de los tres compuestos, podemos observar que este último es una unión de los primeros, siendo químicamente correcto; pero alquímicamente lo que ha ocurrido es que obtenernos un Mercurio nuevo, que posee las cualidades de sus predecesores, y que efectivamente es capaz de extraer las tintures vegetales o minerales más rápidamente. Un solo Mercurio, con más cualidades, pero uno solo, formado de una sola cosa, que no es otra que Mercurio. O sea, que en química tendríamos que 1 + 1 = 2, y sin embargo, en alquimia, de 1 + 1 = 1, y que por esto mismo, 1 = 2.

El tema se puede ampliar mucho, llevándonos a la génesis alquímica de los principios y los elementos desde el Hyle o Caos Primordial,  pero creo que con estos ejemplos el lector podrá elaborarse, de momento, una idea bastante general del asunto.

Y en este juego de cualidades y dualidades, de geometrías no euclídeas que transgreden las más elementales  reglas de la aritmética se encuentra el Secretum Secretorum de la Piedra de los Filósofos, pues de una cosa dos, de dos tres, de tres cuatro, de cuatro tres, de tres dos y de dos una. Que no es más que transmutar una cosa en otras, y de estas volver a transmutarla de nuevo en una solo. Y por ello, que baste ya de preguntar por primeras materias, mineras, sales y demás sujetos, pues, entendiendo los principios de nuestro Arte, la importancia de las cualidades, lo que forma las cosas, realmente, no tiene mucha importancia.

3 comentarios:

  1. La mecánica cuántica recibe su nombre porque cuantifica la energía. Un cuanto es la mínima cantidad de energía de intercambio en un proceso. Cualquier intercambio de energía es múltiplo entero de esa cantidad. Y la partícula más pequeña es el neutrino. Probablemente sean los ladrillos del universo y la materia se componga con ellos

    ResponderEliminar
  2. A Jose Antonio Puche Riart y a “Artefuego”:
    Buenas noches,
    Jose Antonio, he leído algunas de tus intervenciones y algunas de tus opiniones parecen acertadamente dirigidas, o al menos admisibles como apuntes bienintencionados.
    Lástima que al parecer de alquimia práctica no tengamos mucho conocimiento…deberemos meditar y practicar mucho más.
    Me habría gustado conocer este foro hace seis años, cuando empezó Artefuego. Y habríamos avanzado mucho en éstos años.
    Lamento mucho que al parecer hayamos llegado tarde para obtener alguna ayuda por parte de “Artefuego” y/o otros participantes de éste foro, que parece que no está en su mejor momento.
    Yo llevo muchos años leyendo/estudiando alquimia, aunque sólo unos pocos años pasando de la potencia al acto, esto es, recién comenzada la práctica. Y por tanto estoy en pleno mar de dudas.
    Me habría encantado poder tener comunicación con el creador del foro, que parece ya ha abandonado el mismo, porque no responde a ninguna consulta...
    No sé si es que ha conseguido el grado de Adepto y ya no considera participar... o no puede hacerlo, en su propio blog... que parece estar un tanto abandonado… sin intervenciones desde hace mucho tiempo. Espero y deseo que no sea por motivos de salud u otras causas graves…
    Me habría gustado acceder a todos los libros que sin duda, con mucho esfuerzo, “Artefuego”, ha ido publicando en el foro y que han desaparecido. Quedándose en una simple referencia inaccesible supeditada a la "nueva ley"...que por cierto no acabo de saber bien cual es; qué ley concreta se refiere... (y agradecería que alguien si pudiera me lo aclarase...)
    Pero en todo caso quiero agradecer a "Artefuego" el esfuerzo que ha realizado durante éstos años, ... y los conocimientos vertidos que no son pocos, aunque a veces resulte un poco parco...(si se sabe, y en este caso estoy seguro de que sí que sabe, siempre se puede aportar un poco más sin romper los compromisos ni los arcanos)...

    En todo caso, gracias desde el más profundo compromiso con Natura.
    Gracias. Námasté.
    Un saludo
    Pepe
    ppkk@vodafone.es

    ResponderEliminar
  3. Un saludo Artefuego, Jose Antonio y Pepe,

    Es una pena que nuestro filósofo ha dejado de actualizar el blog pero aun así su contenido despeja muchas interrogantes y muestra el buen camino.

    Jose Antonio en mi humilde opinion creo que para ligar un poco más la mecánica cuántica a la alquimia es necesario primero identificar los tres principios alquímicos en ésta, es decir, preguntarnos cuáles podrían ser los 3 principios materiales visibles, luego los tres principios materiales subatómicos, y quizás luego meditar sobre cuáles serían los tres principios subatómicos energéticos.

    Pepe, sigue la recomendación de Artefuego y lee y relee su blog. Basicamente nuestro filósofo, y seguramente Adepto, sigue la vía universalísima por la que se llega a la Piedra partiendo únicamente del Spiritus Mundi en su forma más pura que puede conseguirse en este plano material, no se necesita nada más, ni oro, ni sales, ni hidróxidos, ni tierras, ni aguas. El método para obtenerlo puro al 100% es con la única operación que existe en alquimia y que Artefuego siempre nos indicó, Solve et Coagula.

    Si lo haces con vacío te llevarás la sorpresa de que no está muy puro que digamos debido a que no se hace una separación correcta ya que no se puede alcanzar un vacío perfecto, siempre habrá gases residuales dentro que contaminarían Nuestra Materia, además de que lo obtendrás extremadamente inestable y es muy fácil que se vaya.

    Este Solve et Coagula se hace a temperatura ambiente y directo del aire, sin imanes salinos ni tierras, ni metales, solo se debe hacer uso de la verdadera Luna y del verdadero Sol, el método es muy sencillo y dependiendo de que tu ingenio te llevará unas horas o unos días.

    ResponderEliminar