miércoles, 25 de enero de 2012

Cuando practicar Alquimia, según el Picatrix


El Liber Picatrix es uno de los primeros grimorios de los que se tienen constancia. Fue escrito en el siglo X por el madrileño Maslama Abu l-Qasim con el título de Gāyat al-hakīm (El Objetivo del Sabio), y fue mandado a traducir al castellano y al latín por Alfonso X el Sabio, sobre el 1256. La temática de este manuscrito es básicamente la elaboración de talismanes, prestando especial atención al movimieto de los astros.

No voy a hacer aquí un análisis del libro, pues sería una cosa muy compleja y extensa; pero me gustaría comentar un detalle del que me dí cuenta, relativo a nuestro Arte. En el capítulo cuarto del primer tratado del libro, el autor recomienda esperar a que la Luna está en una posición favorable para realizar los diversos talismanes. Para ello, describe 28 casas astrológicas, cada una relacionada con cierta actividad. Sobre la tercera de estas casas, dice así:

[...] Mansión de las Pléyades de 25° 42' 52" de Aries a 8° 34' 18" de Tauro. Se hace en ella talismán para que quien viaja por mar sea salvo, talismán para subsanar el deterioro de la asociación y talismán para retener y liberar a los reclusos y para escarmentarles; en ella se hace talismán para el bien del experimento de alquimia y del empleo del fuego [...]
O sea, que según el bueno de Maslama, lo idóneo es trabajar en nuestro Arte cuando la Luna esté entre Aries y Tauro, más concretamente entre los grados que indica, con extrema precisión.

¡Más nos valdría hacer caso a tan tremendo sabio!

1 comentario:

  1. Yo solo soy un anónimo, así que con todo respeto, para los lectores y el administrador, quiero corregir un concepto por si el alquimista dueño del blog o futuros lectores se las tienen que arreglar con este tema de las mansiones lunares.

    La importancia de la tercera mansión de la Luna se obtiene de los rayos provenientes de las Pléyades. Los grados que el Picatrix especifica son datos recogidos de fuentes griegas de principios de la era cristiana cuando las Pléyades se hallaban a pocos grados de Tauro. Desde entonces su ubicación se ha desplazado más o menos de treinta grados y actualmente se encuentran a finales del Toro y principios de Géminis.

    Así que para evitar alguna operación fallida, en realidad, la alquimia se debe practicar cuando la Luna se encuentre en sobre las Pléyades, hoy a finales de Tauro y principios de Géminis.

    Mis mejores deseos.

    ResponderEliminar