viernes, 23 de diciembre de 2011

La Copa de Higía

La Copa de Higía es el símbolo que universalmente usan los farmaceúticos como signo de su profesión. Por supuesto, mantiene su significado esotérico, que se relaciona directamente con la alquimia.

Podemos observar dos elementos claves: la copa y la serpiente. Al lector versado en estas lides herméticas, podrá reconocer a nuestro Mercurio con forma de serpiente, que se enrosca, subiendo desde la Tierra, por el pies del cáliz hasta llegar al lugar donde se deposita el líquido, cosa que parece evidente, ya que el receptáculo está vacío. La copa, como sustitución del Vaso del Arte, cumple la función de recoger aquello que trae la serpiente, que no es otra cosa que el Mercurio, el Agua, que brota desde la Tierra. El ofidio es la misma alegoría que la Vara de Moisés, que golpea la roca por donde brota el Agua.

En la mitología griega, Higía era la diosa de la salud, hija de Asclepio, diosde la medicina, y hermana de Panacea ("medicina univesal") y de Yaso, diosa menor de la curación. Más tarde, pasó a verse como a una deidad lunar, cosa que viene en nuestra defensa, pues la Luna es el arquetipo de la feminidad, atributo del Mercurio una vez se ha corporizado en un cuerpo fluído.

Es curioso observar como el auténtico esoterismo se mantiene vivo a través de los diversos símbolos que pueblan nuestra riqueza cultural. Para que luego digan algunos que el Arte es cosa del pasado.

3 comentarios:

  1. Gracias Artefuego, por todo lo que has compartido con nosotros este año.

    Te deseo lo mejor para ti para el año próximo.

    Octavio

    ResponderEliminar
  2. Hola nuevamente Artefuego,

    Me llama la atención que en esa imagen apotecaria que nos propones, el pie d la copa parece ser parte separada de la misma, e incluso parece tner el mismo diàmetro que el interior de la copa, a modo de toisón o moneda acuñada en el recipiente. ¿Conoces la fuente de dicha imagen?

    Aprovecho para felitarte el fin de año y sobre todo, la calidad de este rincón alquímico.
    SALUDOS y ÁNIMO.

    ResponderEliminar
  3. Gracias a vosotros por leerme, Octavio. Igualmente os deseo un próspero año.

    @september road: nótese que las descripciones de los athanores que podemos ver en los libros clásicos también tienen un "pie" a modo de cenicero, donde el calor nace; una torre de athanor, a por donde "sube" aquello; y un huevo o cáliz donde se deposita lo que se debe depositar. Como ves, la relación es bastante curiosa. Por desgracia, dezconozco de donde proviene esta fotografía.

    Un saludo y feliz año.

    ResponderEliminar