lunes, 1 de agosto de 2011

Icebergs Filosóficos

En la Naturaleza existen unas poquísimas sustancias que comparten una extraña propiedad. Estos compuestos, y parece que pocos científicos se han interesado en estudiarlos más a fondo, cuando se enfrían por debajo de su punto de fusión (es decir, cuando se congelan) aumentan su volumen, por lo que, al tener la misma cantidad de materia, si son dejados sobre su misma sustancia en estado líquido flotan sobre estos. Este es el motivo por el cual revientan las latas de refresco en el congelador, o porqué el hielo flota, hecho que nos resulta natural y carente de significado oculto.

Formidable cristal de estibina,
de donde se extrae el antimonio








Algunos de estos compuestos son el agua, el antimonio, el bismuto, el silicio, el galio o el ácido acético, si bien cada uno tiene sus temperaturas, bien diferenciadas. Muchos alquimistas afirman que la Piedra sale del agua (y parece que esta idea suele ser compartida abiertamente por casi todos, aunque no especifican realmente a qué llaman agua); del antimonio sabido es que muchos lo consideran el punto de inicio en la Vía Seca; del bismuto algunos artistas modernos han dicho algo; y el ácido acético, es decir, vinagre destilado hasta la perfecta purificación (o espíritu de vinagre, según su nombre espagírico), parece que es usado por algunos en una misteriosa y supuesta "Vía de los Acetatos". En cuanto a los otros, poco se sabe de su aplicación en el Arte, tal vez debido a su reciente descubrimiento, aunque quizás, visto lo visto, sea algo por considerar.

¿Será esta extraña propiedad un indicativo de la materia con la que empezar?

1 comentario:

  1. Esto último que pones es muy interesante Artefuego, reconozco que no conocía ni la mitad de las cosas que dices, gracias por instruirme.
    No sabía lo que era la vía de los acetatos ni las particularidades de las materias que nombras.

    Muy bueno entonces tu blog para diseminar conocimientos.

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