martes, 5 de julio de 2011

Lo que es alquimia (Segunda Parte)

Si en el anterior artículo me centré en decir qué no es alquimia, quizás en este me deba centrar en decir lo que es, por simple contraste. Es una tarea ardua, pero intentaré expresarme lo mejor que pueda.

Los Filósofos del Fuego a menudo claman que su camino es espiritual, pero en el artículo anterior dejé claro que trabajamos con materias tangibles, con instrumentos (aunque sencillos y humildes) de laboratorio. ¿Cómo puede ser entonces que nuestras materias sean espirituales? Lo son por diversas causas, y la cosa se puede plantear como sigue. A menudo, se nos olvida a los que tratamos estos temas uno de los primeros preceptos del hermetismo; es aquel que representa al ouroboros, y que se puede resumir como una frase en griego: εν το παν, hen to pan, o sea, "todo es uno".


Desde el puno de vista alquímico, el "mundo material" y el "mundo espiritual" no están separados, tal y como suelen ser la concepción reinante actual, sino que forman parte de un todo. En la materia prima de los alquimistas, ambas sustancias espirituales y materias están presentes, por ejemplo. De esta forma, si practicamos la alquimia, estamos en un camino tanto espiritual como material, por lo que no se falta a la verdad diciendo que es espiritualmente materialista.

Me vengo refiriendo muchas veces a la alquimia con eso de camino. Un camino implica que es algo que deba ser recorrido, andado, sintiendo cada paso. Esto significa que si la alquimia es un camino, no te pueden llevar a cuestas, y si es un poco largo, sería un hastío llevarte de la mano. Por lo tanto, aunque te puedan ayudar al principio un poco, finalmente el que recorra el camino será el inciado, solo y sin auxilio. Por esto mismo existe el Secreto Hermético, lo que hace de la alquimia una ciencia y un arte velado, inaccesible al común de los aspirantes. No es desde luego algo para todo el mundo y no por nada en especial; los que estamos en este camino, para nada nos consideramos mejores que el resto. Es un error el decir que pertenecemos a una supuesta élite. Simplemente, la alquimia es algo que te llama, es una curiosidad interna que sientes, un gusto quizás y claro, para gustos los colores. Si a una persona no le gusta el azul, no le puede gustar por más que lo intente.

Dicho Secreto te obliga a que andes tu propio camino, como dije. El camino lo debe andar uno, es imposible enseñarlo. Quizás alguien te pueda hablar del suyo, pero sin duda te privaría de cosas maravillosas que se descubren por uno mismo. Esta es la razón de tanto hermetismo, la alquimia te obliga a que, si quieres obtener una meta positiva, hagas las cosas por tí mismo. No puede ser enseñado, porque la experiencia no se enseña, es necesario adquirirla a través de la experimentación.

Por eso mismo, no tiene sentido dar una fórmula o receta para preparar la Piedra Filosofal. Ignoro si es posible concluirla siguiendo al pie de la letra una suerte de instrucciones, tal y como nos pretendía hacer creer el pájaro de Nicolás Flamel; lo que sí se es que esto no encaja con la concepción clásica que se tiene del Arte. La llaman Ciencia y Arte. Lo de Ciencia ya lo intuímos pero, ¿porqué un arte? Un arte es una expresión personal del artista (valga la redundancia) y si es personal, no puede ser copiada. Las personas que copian cuadros no son artistas, son copistas; por lo tanto, quien quiera realizar la Piedra en base a la experiencia de otra persona, no es un alquimista, porque para ser uno es necesario ser un científico y un artista.

Y, volviendo a la espiritualidad, podemos entonces decir que, ciertamente, para un artista, su obra es su camino espiritual, la manera en la que evoluciona internamente, usando unos métodos y procesos en los que ya no me atrevo a ahondar.

Me gustaría hacer incapié en el concepto de qué es la evolución espiritual para un alquimista. Esta evolución, ligada a la propia de la materia, se basa en un conocimiento profundo de las leyes Naturales, aquéllas que rigen la vida en el mundo. Cada uno podrá tener su visión particular del tema, y ser parcialmente correcta, pero se podría decir que entender el qué es la alquimia es el primer paso para iniciar la andadura, y que este comienzo no es otro que comprender, aunque sea sin entrar aún en detalles, los ciclos de la Naturaleza.

De esto mismo se puede desprender que la alquimia es un trabajo artesano y que, como decía Fulcanelli, jamás se podrá fabricar la Piedra mediante un proceso industrial, esto es, en ingentes cantidades. Si seguimos con el símil del pintor, es imposible que un artista produzca cuadros de mediana calidad como si de una cadena de montaje se tratase. De hecho, esto mismo se comprueba en el laboratorio, cuando los autores recomiendan trabajar con poca materia, la suficiente como para que sea cómoda el manejarla.

Dejo pues por concluído este tema, sintetizándolo en un corto resumen, así:

  • Que la alquimia es un camino espiritual, porque la filosofía no concibe "mundos" separados.
  • Que la alquimia es un camino espiritual, porque es una expresión artística del alquimista, al ser esta una Ciencia y un Arte.
  • Que un camino artístico no puede enseñarse, si no que es necesario recorrerlo por uno miso, para llegar a buen término.
  • Que es imposible reproducir un trabajo alquímico a escala industrial, por las mismas razones.

Espero que halla quedado todo lo suficientemente claro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario