domingo, 27 de febrero de 2011

La materia primera

Hoy hablaremos de donde se obtiene la Piedra Filosofal, es decir, de que sustancia(s) proviene tan extraño cuerpo. Pero antes convendría hacer una distinción entre la materia prima y la materia primera.

La materia prima es aquella con la que se obtiene directamente la Piedra Filosofal, tras un simple solve et coagula. Es el auténtico Mercurio Filosófico, el Rebis Filosofal, Azoth, etc. Es el león verde, que tras haberse atiborrado de nuestro oro se convierte en león rojo. La materia prima es una sustancia secreta, que no se encuentra en la naturaleza y difícil de preparar, tan solo alcanzable por el artista. Su obtención asegura prácticamente la conclusión de la Gran Obra, pues es ya prácticamente la Piedra en su forma más primigenia.

Por otro lado, la materia primera es muy distinta. Esta se encuentra en la naturaleza, y aunque es en cierta forma un Mercurio Filosófico de por sí, está en estado muy bruto. El artista debe tomarla, trabajarla, transmutarla y convertirla en materia prima. Es muy común esta equivocación en el punto de partida de la Gran Obra, pues los filósofos confunden al neófito con estos precisos (y preciosos) juegos de palabras. También es común que los alquimistas hablen en sus libros sobre la preparación de la Piedra a partir de la materia prima, y no primera, lo que se salta, digamos, casi todo el proceso. Siendo entonces la parte más dura el conseguir la materia primera y trabajarla convenientemente, se le llama a esta tarea los trabajos de Hércules, por la dificultad que entraña. Muchos ni siquiera consideran que eso sea alquimia, si no tan solo trabajos previos al Arte Real.

Ahora bien, ¿de donde se extrae la materia primera? Hay desde luego opiniones para todos los gustos. Los alquimistas dicen ese cuasi-axioma antiguo, algo así como:
una sola materia, un solo vaso, un solo horno
que se presta a ser interpretado de mil maneras diferentes. De momento, centrémonos en lo de "una sola materia."

En los diferentes tratados del Arte se pueden encontrar cientos de referencias a los materiales que hay que trabajar para culminar la Gran Obra. Muchos son confusos, otros alegóricos, los pocos caritativos. Algunos parten de una sola tierra, otros de dos (que consideran de similar naturaleza), otros le añaden gran variedad de componentes que consideran catalizadores. De quien tiene o no la razón, no lo argumentaré aquí, pues estos alquimistas supieran curarse en salud, y bien se podría rebatir cualquier conclusión sacada a la ligera. Lo que es verdad, como dije, que muchos alquimistas solo cuentan como alquimia a partir de la materia prima, es decir, como materia singular o única, así que si nos dicen que el Andrógino se produce a partir dos, tres, cuatro o cuarenta sustancias no nos estarían mintiendo, pues con ellas se produciría el Mercurio de los Sabios.

Otros, toman más al pie de la letra las palabras de los Hijos de Hermes y, siendo más puristas, consideran la materia única como ciertamente única desde el principio. Sea como fuere, podríamos decir ahora unas palabras sobre como obtener dicha materia, resumiendo algunos trabajos de alquimia sobre la marcha.

La materia primera es un Mercurio bruto, primigenio, nativo. Nace del Cielo y cae a la Tierra. Porta el Espíritu Universal, es la Arcilla de la que se ha hecho el Mundo, el Sol es su Padre y la Luna su Madre, el Viento lo ha llevado en su vientre y la Tierra es su nodriza y su receptáculo (Tabla de Esmeralda, opus citem). Es más propicio en algunas fechas que en otras, aunque realmente se puede recoger en cualquier momento, tendrá más fuerza cuando está tomando parte en el nacimiento de la vida. Se le llama a veces escupitajo de Luna, leche de la virgen. Es una tierra, pero también un agua, es un vaso, porque contiene los cuatro elementos, algunos visibles y otros no. Con ella no hace falta más para culminar la Obra, de ahí todo sale. Es una tierra, pero no como la que pisamos, si no como la que está sobre nuestras cabezas. No se la encuentra entre la tierra de los vivos, pero irónicamente es la responsable de la vida, pues es un Mercurio que amalgama en su interior el Azufre del Universo, sangre del Demiurgo, dicen algunos. No se la puede comprar, no se la puede vender. Cualquiera la puede obtener, del hombre más rico al más pobre, pues es gratis y abunda. Es una tierra grasa, un aceite mineral, que debe ser virgen cuando se tome, sin haber dejado que el Sol viole su pureza lunar. No es ni mineral ni metálico, si no que está entre estos. Finalmente, podemos decir que es la auténtica Tierra Virgen de los Sabios, Tierra de la Sapientia, Sal de la Naturaleza, Agua Viva de los Sabios, Mercurio de los Sabios... de la que se obtendrá la tierra virgen para plantar la semilla del oro, proveniente de ella misma.

No hace falta mucho más para conocer esa materia, aconsejan los alquimistas clásicos. Sobre la parte práctica de estas ideas, las dejo a la imaginación y buen entendimiento del lector, confiando en que con sabiduría y esfuerzo se le vayan aclarando un poco los ideas. Y para terminar, porqué no concluir con esa misteriosa parrafada que tanto les gusta a los hermetistas:
Ora, lege, lege, relege, labora et invenies.

4 comentarios:

  1. Hola Artefuego!
    En otra de tus publicaciones (que de hecho comenté), aconsejaste y subiste el libro de A. Poisson. Bien, terminé de leerlo. Me aclaró muchas dudas, pero me sembró muchas otras.
    En el volumen de Poisson, al hablar de la preparación de la materia para la obra, dice que el Azufre y el Mercurio se extraen del oro y de la plata metálicos. De hecho, describe la purificación de estos metales para la preparación de la materia para la Obra por medio del antimonio y el plomo.
    Sin embargo, muchos alquimistas afirman que la materia primera se obtiene de cosas viles y fáciles de conseguir: "se
    dice también que la materia es una cosa vil, que se la encuentra por todas partes" (pagina 44)
    Creo que esto no coincide en nada con el oro y la plata metálicos.
    Además, vos mismo, por lo que creo, das a entender que no estás buscando la materia en sofisticaciones como el oro o la plata metales.
    “La materia de la cual se extrae la
    medicina soberana de los filósofos es solamente oro muy puro y plata muy fina y
    nuestroargentovivo” (BernardoelTrevisano: LaPalabraOlvidada).
    Pero acá otro párrafo que habla explícitamente de que la materia debe buscarse en los metales.
    Me gustaría que me despejes un poco las dudas, y si acaso esto es sólamente una interpretación de Poisson con la cual no muchos están de acuerdo...
    Gracias!

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  2. Hola Whitewolf,

    efectivamente, es solo una interpretación de Poisson.

    La Piedra se hace de Mercurio y Azufre, y estos pueden provenir de lugares diversos. A más "universales" sean, más poderosa o real será la Piedra.

    Ten en cuenta de que los dos principios están presentes en cualquier cosa. De algunos lugares es más fácil extraerlos que de otros y, efectivamente, yo personalmente no los busco en el oro o la plata, pero hay quien lo hace.

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  3. ola artefuego pues termine de leer el dia de hoy todas tus aportaciones del mes de febrero del 2011 y pues me plato muchas dudas y me puso a reflexionar muchas otras la verdad apenas me estoy encaminado al mundo de a alquimia y te digo ke tus aportaciones son las mejores ke e leido y me gustaria preguntarte si tu ralmete practicas la alquimia por ke me gustaria saber de gente ke practique estoy par aprender mas sobre el tema

    saludos !!!!

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  4. Puras patrañas artefugo oscurecer más que aclarar

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